
Seguir a Dios es complejo hoy en día. Un tiempo donde la sociedad nos bombardea con ideas, pensamientos, y tendencias que nos hacen desviar los ojos de lo verdaderamente esencial en nuestra vida, y que siempre lo debería ser: Dios.
Pero es que la parte más compleja de este tema es lo que me motiva a seguir a Dios, porque podemos encontrar ejemplos practicos que nos hablan del tema. ¿Cuándo obedecemos a nuestros padres y los seguimos?, cuando somos hijos que AMAMOS a nuestros padres, que estamos dispuestos a obedecer lo positivo que ellos nos pueden ofrecer. Lo mismo sucede con nuestras relaciones sentimentales, que nos llevan a buscar, a saber a mejorar cuando de verdad AMAMOS a esa persona.
La clave AMAR, es la pieza y la llave que mueve todo. El hecho de no sentir un completo amor, de no experimentar al máximo el sentimiento, nos lleva en el caso de nuestros padres a la rebeldía y a la desobediencia, en el caso de nuestra pareja, a solo experimentar y vivir una relación que puede ser física, más no es de sincero amor.
Con Dios es lo mismo, y lo he descubierto, joven que lees esto. Estas palabras no son un estudio cuadrado y plano, son las palabras que brotan de mi alma y que con mi andar en Cristo, y las oportunidades de servir en su obra, de crecer, sus bendiciones, y no hablo solo de cosas buenas, sino de los momentos de prueba, he llegado a ésta conclusión.
Podemos estar sentados siempre en al iglesia, los fariseos lo hacían en las sinagogas, podemos cantar como autómatas canciones de alabanza a Dios, pero no sentir una verdadera sed de Dios, un verdadero agradecimiento por el simple hecho de respirar.
Hay que ver la ventana y verás mil milagros, hay que verse en el espejo y ver que Él está ahí, justo a tu lado, justo en frente de ti, está en ti. Búscalo hoy, háblale, alábalo de corazón, defínelo y hazlo tu eterno compañero y verás que el AMOR fluye, porque si El está en ti, hay amor, recuerda que Dios es AMOR.
¿Cómo me enamoro de Dios? ¿Cómo se siente enamorarse?¿Estoy realmente enamorado?. Todas estas preguntas son válidas y lógicas y no tienen una sola respuesta, pero para eso tenemos nuestro manual de instrucciones, la Palabra de Dios. En el Salmo 63, David le dice al Señor: “Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, extenuada y sedienta.”
Jesús dice en Mateo 22:37-38: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente. Este es el primero y el más importante de los mandamientos.” Así se demuestra la importancia de vivir la experiencia de enamorarnos de Dios. Puede ser difícil o ilógico pero es completamente satisfactorio y sublime y sobre todo es una realidad, y los que lo hemos experimentado no cambiamos ese amor por nada.
Te invito a que abras tu corazón a la belleza del Señor. Déjalo entrar en tu vida y comienza a experimentar esta relación íntima con tu Padre, tu Creador, el Todopoderoso. Trabaja para que Dios pueda ser siempre tu primer amor. Da el paso; sólo inténtalo. Déjate llevar por la belleza que Dios te muestra cada día. Hoy es el día joven!! Enamórate!!, siente y experimenta lo que es de verdad amor.
Fernando Pinilla
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